Al frente de la comisión estará Gunakhar Bhatta, vicepresidente de la Comisión Nacional de Planificación, quien dispondrá de seis semanas para elaborar un Informe de Evaluación de las Necesidades Posteriores a los Desastres (PDNA).

El documento servirá de base para movilizar recursos nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción.

Según Bhatta, el grupo de trabajo ya ha comenzado a recopilar y analizar datos. La evaluación abarcará siete áreas, entre ellas las infraestructuras, la salud y la educación, el cambio climático, la producción y la agricultura, así como otros sectores de la economía.

Las autoridades nepalesas habían estimado inicialmente en unos 400.000 millones de rupias (unos 2.650 millones de dólares) las pérdidas materiales. Las inundaciones afectaron a unas 7.570 viviendas y a cerca de 33.000 personas, además de causar daños en 48 edificios administrativos, 55 kilómetros de carreteras, 37 puentes para vehículos y 68 puentes colgantes. A ello se suman más de 1.800 hectáreas de tierras agrícolas y otras numerosas infraestructuras.

Las operaciones de búsqueda, rescate y recuperación prosiguen a gran escala. En su actualización del 7 de septiembre, las autoridades informaron de que los equipos de emergencia habían auxiliado a cerca de 13.400 personas y recuperado los cuerpos de 1.385 víctimas. Unas 5.000 personas continúan desaparecidas, entre ellas alrededor de 600 ciudadanos extranjeros de 35 países.