Según los datos difundidos, los ataques aéreos israelíes en territorio libanés han provocado más de 3.600 muertes y han obligado a más de un millón de personas a abandonar sus hogares. Aunque Estados Unidos promovió un alto el fuego el 16 de abril, los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá continúan. El Gobierno libanés acusa a Israel de haber llevado a cabo cerca de 3.500 ataques desde la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego.

La ONU advierte, además, de un grave deterioro de la seguridad alimentaria en el país. Alrededor de 1,24 millones de personas, casi una cuarta parte de la población del Líbano, se encuentran en riesgo de sufrir una crisis aguda de inseguridad alimentaria en los próximos dos meses.