Iohannis dejará oficialmente el cargo el 12 de febrero. Según la Constitución de Rumanía, el presidente del Senado, Ilie Bolojan, asumirá temporalmente la jefatura del Estado hasta la elección de un nuevo mandatario.
Previamente, el Parlamento rumano había aprobado la solicitud de la oposición para debatir la suspensión de Iohannis. Su renuncia se produce en un contexto de incertidumbre política, mientras el país se prepara para celebrar elecciones presidenciales en mayo, luego de que el Tribunal Constitucional anulara el proceso electoral previsto para diciembre del año pasado.
