En la declaración, los siete países afirmaron que la iniciativa israelí de ampliar el asentamiento E1 es inaceptable, viola el derecho internacional y amenaza seriamente las perspectivas de una solución de dos Estados.

E1 es una zona estratégicamente situada en Cisjordania, entre Jerusalén Este y el asentamiento de Ma'ale Adumim. El Gobierno israelí promovió recientemente un plan para construir unas 3.400 viviendas en esta zona, de las cuales más de 1.200 ya han sido licitadas.

Si este proyecto se lleva a cabo, Cisjordania quedará completamente dividida entre el norte y el sur, eliminando la continuidad territorial y extinguiendo las esperanzas de establecer un Estado palestino independiente en el futuro.