El artículo evalúa las reformas logradas por el Gobierno vietnamita en los últimos 12 meses, calificándolas de profundas y estructurales, y destacando que abren espacio para un crecimiento real y sostenible.

Entre los cambios clave para la próxima etapa de desarrollo económico se destaca la Resolución 68 sobre el desarrollo del sector privado, que permite a las empresas privadas asumir un papel más relevante en la economía, y la incorporación de la economía informal al sistema oficial, teniendo en cuenta que los negocios familiares aportan aproximadamente entre un 20 y un 30 % del PIB. A esto se suma la aplicación de regulaciones más estrictas para garantizar un mercado justo y competitivo a largo plazo.

El texto también señala otras reformas relevantes, como la fusión de provincias, la implementación de la identificación ciudadana electrónica y la amplia digitalización de los procedimientos gubernamentales.