(VOVWORLD) - En los últimos días, quienes trabajan lejos de su hogar regresan a sus lugares de origen para celebrar el Tet (Año Nuevo Lunar) tras meses de esfuerzo. En las islas del suroeste de Vietnam, en cambio, los soldados permanecen en sus puestos para cumplir la misión de salvaguardar la soberanía marítima nacional. Aunque alejados de sus familias, afrontan la llegada del Año Nuevo Lunar con el respaldo de la población y la solidaridad entre compañeros.
Los soldados de la Estación de Radar 610 reciben con alegría ramas de flor de melocotonero enviadas desde Hanói. (Foto: Huyen Trang/VOV5) |
Las hojas verdes de dong (Phrynium placentarium) se cortan y se disponen con esmero junto a las tiras de bambú, el arroz glutinoso, los frijoles mungo y la carne. Los soldados, habituados a las duras faenas y a la vigilancia en el mar, preparan con destreza los tradicionales banh chung (pasteles de arroz glutinoso).
La elaboración del banh chung (pastel de arroz glutinoso) constituye una de las principales actividades con las que los soldados de la Estación de Radar 600, del Regimiento 551, Región Naval 5, se preparan para el Tet. La estación se alza a unos 300 metros sobre el nivel del mar, en el punto más elevado de la isla Nam Du, perteneciente a la zona especial de Kien Hai, provincia meridional de An Giang, a cerca de 100 kilómetros del continente, frente al barrio de Rach Gia.
Durante estas fechas, numerosos soldados permanecerán en la isla por exigencias del servicio, y algunos encadenan ya varios años consecutivos celebrando el Año Nuevo lejos de casa.
El primer capitán Tran Huu Toan, comisario político de la Estación de Radar 600, quien ha pasado ocho Tet en las islas del suroeste, afirmó: “La preparación del ‘banh chung’ constituye una expresión arraigada de la tradición cultural vietnamita. Más allá de su significado simbólico, esta actividad fortalece el espíritu, cohesiona a la unidad y reafirma la determinación de oficiales y soldados en el cumplimiento de las tareas de guardia y en la defensa firme de la soberanía marítima e insular de la patria”.
Cada año, mujeres y jóvenes voluntarios locales colaboran con los soldados en la preparación del banh chung. Estos pasteles cuadrados de color verde no solo preservan el sabor característico de la festividad, sino que simbolizan el estrecho vínculo entre el ejército y la población.
Nguyen Thi Thao (segunda a la derecha), directora del jardín de infancia An Son, prepara pasteles chung junto con soldados de la estación de radar 600 y jóvenes maestras. (Foto: Huyen Trang/VOV5) |
Nguyen Thi Thao, directora del jardín de infancia An Son, señaló: “Los soldados organizan junto con la población la elaboración de los banh chung, comparten actividades comunitarias, celebran juegos tradicionales y participan en intercambios culturales. En la isla, los habitantes reciben el Tet con víveres enviados desde el continente, mientras las autoridades locales y las organizaciones brindan apoyo a las familias en situación vulnerable. En términos generales, el Tet aquí transcurre en un ambiente sereno y con las condiciones necesarias para una celebración digna”.
En la isla Tho Chu, además de los banh chung, la festividad se distingue por el tono rosado de las flores del melocotonero de Nhat Tan, reconocida zona de cultivo de Hanoi. Tras recibir estos obsequios procedentes del continente, los soldados de la Estación de Radar 610, del Regimiento 551, Región Naval 5, adornaron sus instalaciones para dar la bienvenida a la nueva primavera. El altar dedicado al Presidente Ho Chi Minh quedó dispuesto con sobriedad y respeto, con flores frescas, pasteles tradicionales y una bandeja de cinco frutas como símbolo de buenos augurios para el nuevo año. También decoraron un árbol de albaricoque amarillo con flores de papel rojo destinado a la actividad cultural de preguntas y respuestas prevista durante el Año Nuevo Lunar.
El ambiente despierta un especial entusiasmo entre los soldados que celebran por primera vez el Tet lejos de casa. El sargento Le Chi Linh compartió: “Es la primera vez que celebro el Tet en la isla. El ambiente resulta especialmente animado gracias al respaldo de las autoridades y de la población local. Naturalmente, añoro a mi familia, pero entiendo que cumplir con la misión es mi responsabilidad. En esta ocasión, deseo a mis padres salud y un Tet colmado de alegría en el hogar”.
Soldados y pobladores en la isla Nam Du estan por cocinar pasteles de arroz glutinoso. (Foto: Huyen Trang/VOV5) |
Con motivo de la festividad, la Estación de Radar 610 organizó la entrega de obsequios a siete familias beneficiadas con políticas preferenciales del Estado y a hogares en situación difícil de la zona especial. Estas donaciones constituyen un estímulo significativo y contribuyen a que las familias celebren un Tet más pleno.
El primer capitán Le Sy Thang, jefe de la Estación de Radar 610, explicó: “Cada trimestre, nuestra unidad, en coordinación con las autoridades locales, realiza visitas periódicas a hogares con dificultades y entrega productos de primera necesidad como arroz, aceite y salsa de pescado. Con motivo del Tet, intensificamos estas acciones mediante la entrega de obsequios a familias beneficiarias, utilizando recursos procedentes del programa de producción y autosuficiencia de la unidad, con el propósito de contribuir a que celebren la festividad en mejores condiciones”.
En un enclave expuesto durante todo el año al viento y el oleaje, el Tet irrumpe con sobriedad y cercanía, y consolida el vínculo entre el ejército y el pueblo. Con el relevo de la estación, cada soldado renueva su determinación de cumplir con firmeza la misión de salvaguardar la soberanía nacional.