(VOVWORLD) - En las extensas llanuras azotadas por el sol y los vientos del Caribe, la cooperación agrícola entre Vietnam y Cuba ha dejado definitivamente atrás su fase experimental para inaugurar una nueva etapa, sustentada en un marco jurídico sólido y una visión estratégica de largo alcance. Este avance se concreta con la constitución de una empresa mixta por un periodo de 25 años, mediante un contrato valorado en más de 50 millones de dólares estadounidenses, entre la empresa Hoang Gia Viet y su socio cubano; un acuerdo llamado a imprimir un nuevo impulso productivo a las fértiles tierras de Artemisa.
“Las tierras de Cuba, de un característico color rojo y una estructura suelta, presentan una calidad incuestionable. Tanto el clima como las condiciones meteorológicas resultan favorables para una amplia variedad de cultivos, especialmente los tubérculos y los cultivos industriales de ciclo corto. Confiamos en que esta tierra sea capaz de generar auténtica riqueza”.
Acto oficial de firma del Contrato de Empresa Mixta Económica Internacional para la producción agrícola entre la empresa Hoang Gia Viet y la Empresa Agrícola Alquizar, de Cuba, celebrado el 5 de diciembre de 2025. (Foto: cortesía de Nguyen Khac Hoang) |
Estas palabras, cargadas de optimismo, pertenecen a Nguyen Khac Hoang, director ejecutivo de Hoang Gia Viet, Sociedad Anónima Agrícola Internacional, y fueron pronunciadas en pleno campo de Artemisa mientras manejaba personalmente el tractor.
Nguyen Khac Hoang en un campo agrícola de Artemisa, Cuba. (Foto: cortesía de Nguyen Khac Hoang) |
Ante él, los surcos de tierra recién volteada dejaban al descubierto una fertilidad excepcional. Con 2.000 hectáreas asignadas, Hoang ha concebido un plan de cultivo racional y eficiente, basado en la división de la superficie para su acondicionamiento en un plazo de cinco meses, con el objetivo de garantizar dos cosechas completas al año.
La confianza de Hoang se sustenta en experiencias previas. En los campos de Chau Can, en la periferia de Hanói, ya había presentado con éxito el método avanzado de producción de plántulas en bandejas y trasplante mecanizado de arroz, ante representantes de la Embajada de Cuba. Sin embargo, en aquella demostración no se limitó a exponer esta técnica; también introdujo un método alternativo, menos esperado, que decidió adaptar y trasladar al contexto cubano.
De izquierda a derecha: Joy Puentes, segundo jefe de misión de la Embajada de Cuba en Vietnam; Nguyen Khac Hoang, director ejecutivo de Hoang Gia Viet, Sociedad Anónima Agrícola Internacional; Vo Trung Lap, subdirector de la Empresa de Maquinaria Agrícola Phan Tan, y otros socios, durante una visita a Chau Can para conocer la técnica de cultivo de arroz de Nguyen Khac Hoang. (Foto: Tuan Anh/VOV5) |
Nguyen Khac Hoang explica su técnica de cultivo de arroz durante la visita. (Foto: Tuan Anh/VOV5) |
“En la coyuntura actual el país amigo aún afronta importantes limitaciones en materia de insumos y equipamientos. La aplicación del sistema de plántulas en bandejas y trasplante mecanizado exige bandejas, sustratos, procesos de siembra, maquinaria específica y un cuidado continuo de las plántulas, lo que implica numerosas etapas. Implementar de inmediato este modelo en superficies de entre 1.000 y 2.000 hectáreas por campaña resultaría extremadamente complejo para los inversores y las entidades ejecutoras. No es imposible, pero requeriría un prolongado periodo de preparación, ya que muchos de los insumos necesarios todavía no están disponibles en Cuba. Por esa razón, esta opción no resulta adecuada en el momento actual. En su lugar, hemos optado por el sistema de siembra directa en grupos, un avance científico-técnico ya aplicado en Vietnam, que permite reducir costes y minimizar el impacto ambiental. No existe razón alguna para no adelantarnos y transferir al país amigo las tecnologías más eficaces desarrolladas en Vietnam”, explicó Hoang.
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Presentación de maquinaria agrícola en Chau Can. (Video: Tuan Anh/VOV5)
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En Chau Can, tras observar directamente la demostración del sistema de siembra directa en grupos, Joy Puentes, segundo jefe de misión de la Embajada de Cuba en Vietnam, valoró de forma muy positiva esta experiencia: “La población cubana tiene un alto consumo de este cereal, del arroz, y los hermanos vietnamitas siempre han estado apoyándonos históricamente con la producción de arroz. Este método a nosotros nos parece que es un método importante que podemos replicar en Cuba y nos sentimos muy entusiasmados de poder acá compartir algunas ideas y de que pueda echar a andar lo más pronto posible en nuestro país. Y entendemos también que junto con la experiencia de Vietnam puede ser muy satisfactorio para lograr una más alta seguridad alimentaria en Cuba, o sea, una mayor sostenibilidad de la producción del arroz en Cuba que tanto nos hace falta”.
Para transformar el potencial en resultados tangibles, además del factor humano, resultan imprescindibles herramientas técnicas adecuadas. En este ámbito las soluciones de mecanización desarrolladas en Vietnam, concebidas para adaptarse a las condiciones del suelo cubano, ya se encuentran listas para su aplicación.
Vo Trung Lap, subdirector de la Empresa de Maquinaria Agrícola Phan Tan, con 34 años de experiencia en la provincia de Dong Thap, explicó: “Según la información recopilada, la agricultura cubana, así como las condiciones de sus suelos, presentan numerosas similitudes con las de Vietnam, especialmente con las del delta del río Mekong. Esta circunstancia favorece la aplicación en Cuba de la maquinaria y de las soluciones vietnamitas para el cultivo de arroz inundado. En la actualidad la empresa Phan Tan coopera con varios socios en la construcción de un proceso integral de cultivo inteligente de arroz, orientado a la reducción de emisiones conforme a las directrices del Gobierno. Nuestra maquinaria se centra principalmente en el tratamiento de la paja tras la cosecha, incluyendo equipos para la aplicación de preparados biológicos, máquinas combinadas para triturar e incorporar la paja al suelo y sistemas de recolección de paja destinada a la alimentación animal o al cultivo de hongos. Asimismo, estos subproductos pueden transformarse en compost, y disponemos de máquinas específicas para el volteo y la producción de fertilizantes orgánicos que se reincorporan al suelo”.
A partir de experiencias concretas sobre el terreno, la cooperación agrícola ha adquirido una dimensión estratégica, convirtiéndose en uno de los pilares de las relaciones especiales entre ambos países. En el octavo período de sesiones de la Asamblea Nacional, XV Legislatura, celebrado el 26 de octubre de 2024, tras su visita oficial a Cuba del 25 al 27 de septiembre de ese mismo año, el secretario general del Partido Comunista y entonces presidente de Vietnam, To Lam, articuló una visión de amplio alcance y marcada ambición estratégica al decir: “Cuba dispone de tierras agrícolas de gran calidad, incluso superiores a las nuestras, que en muchos casos permanecen sin explotar. En mi reciente visita las autoridades cubanas nos plantearon la cesión inicial de mil hectáreas. Con esa superficie es posible garantizar el abastecimiento básico. Si el próximo año se asignan unas 20.000 hectáreas adicionales, Cuba podría asegurar alimentos para entre nueve y diez millones de personas e incluso disponer de excedentes de arroz para exportar a otros países del Caribe, donde la escasez de este cereal es notable”.
Nguyen Khac Hoang presenta el potencial económico de una zona de cultivo de palma real (Roystonea regia) de varios miles de hectáreas en Cuba. (Foto: cortesía de Nguyen Khac Hoang) |
Desde los proyectos piloto desarrollados en campos como Chau Can, las semillas de alta calidad cultivadas con tecnología vietnamita durante el periodo 2024-2025 se han arraigado con éxito en once provincias cubanas.
Los resultados son elocuentes: un rendimiento medio de 5,8 toneladas por hectárea, 2,5 veces superior a la producción habitual, y registros excepcionales que alcanzan las 11,16 toneladas por hectárea. Estos logros son fruto de una transferencia integral que abarca variedades, técnicas agronómicas y mecanización.
La participación activa de empresas como Hoang Gia Viet y Agri VMA, junto con el firme compromiso de los Gobiernos de Vietnam y Cuba, no solo inaugura una nueva etapa para la seguridad alimentaria de la isla, sino también sienta las bases de una cooperación agrícola duradera, sólida y mutuamente beneficiosa entre ambos países.