(VOVWORLD) - A partir de hierbas naturales recolectadas en el bosque, la comunidad étnica minoritaria Tay, asentada en la aldea de Pac Nghe, perteneciente a la comuna de Cho Ra, en la norteña provincia vietnamita de Thai Nguyen, ha dado forma a una artesanía tradicional que se ha preservado a lo largo de décadas. Se trata de la elaboración de inciensos, objetos sagrados en la vida espiritual del pueblo Tay, que no solo preservan las prácticas culturales de la comunidad étnica local, sino que también generan oportunidades de desarrollo económico para las familias de las zonas rurales.
El ancestral oficio de elaboración de inciensos ha sido conservado durante generaciones por las mujeres de la etnia Tay en Pac Nghe. (Foto: Cong Luan/VOV) |
En el patio de la casa de Duong Thi Ly la fragancia de los manojos de incienso, tendidos al sol, se eleva en el aire y envuelve el entorno con un aroma profundo y seductor.
Según relató la residente local Thi Ly, su familia inició este oficio en la década de 1980, aprovechando los tiempos libres para generar ingresos adicionales.
Gracias a la facilidad del proceso de elaboración y a la posibilidad de producir durante todo el año, en la temporada alta, especialmente en fechas como el festejo del Año Nuevo Lunar (Tet), los ingresos pueden alcanzar varias decenas de millones de dongs, equivalentes a miles de dólares.
La aldea Pac Nghe cuenta con más de 170 hogares, en su mayoría pertenecientes a la etnia Tay, de los cuales más de 20 aún conservan este oficio tradicional. Nong Thi Hue, quien lleva más de medio siglo dedicada a la elaboración de incienso, recuerda haber visto a su madre y a su abuela practicar el oficio desde su infancia. Las mujeres que llegan al pueblo como nueras, incluso sin conocimientos previos, son entrenadas cuidadosamente para garantizar la continuidad de esta tradición comunitaria.
Inciensos Tay dispuestos al secado antes de ser envasados y comercializados en el mercado. (Foto: Cong Luan/VOV) |
Para distinguirlo del incienso industrial, o del procedente de otras regiones, los habitantes lo llaman simplemente “incienso Tay”. Elaborado íntegramente con hierbas naturales, como la planta kiu, hojas silvestres, madera en descomposición y polvos aromáticos, el producto se seca y muele de forma artesanal, dando como resultado una fragancia suave, profundamente vinculada al entorno montañoso.
Así precisó Hue: “Nuestro incienso se hace con plantas del bosque. Recolectamos la kiu y otras hojas silvestres, así como madera descompuesta; todo se seca y se muele cuidadosamente. También utilizamos árboles grandes para obtener polvo, que luego se vuelve a secar para asegurar su durabilidad, evitar el moho y garantizar que no sea tóxico”.
A diferencia de los productos industrializados del mercado, los inciensos de Pac Nghe destacan por el empleo de materias primas naturales y el cuidado minucioso de sus artesanos. Por ello, el incienso Tay sigue siendo el preferido durante festividades y celebraciones importantes y numerosos distribuidores acuden directamente a la aldea para abastecerse.
Hacia finales de año, las familias artesanas suelen duplicar la producción, generando más empleo e ingresos estables. Al respecto, Chi Van Kien, jefe de la aldea, señaló: “Aquí hay muchas familias que se han dedicado durante décadas a este oficio. En la temporada alta vendemos más y distribuimos a distintas comunas de la provincia. Gracias a ello, varios hogares han mejorado su economía, han podido construir nuevas viviendas o comprar vehículos, y hoy cuentan con ingresos bastante estables”.
El oficio tradicional de elaboración de inciensos Tay contribuye al desarrollo económico de la comunidad local. (Foto: Cong Luan/VOV) |
En los últimos años, además del esfuerzo comunitario por preservar la tradición, Pac Nghe ha recibido apoyo de programas nacionales de desarrollo rural y reducción sostenible de la pobreza. Las autoridades locales han acompañado a los productores en la creación de marcas y el diseño de envases, así como en la conexión con puntos de venta y cooperativas, fortaleciendo la comercialización.
La construcción de una carretera de hormigón de más de tres kilómetros ha sido clave para ampliar la producción, como dijo la residente local Nong Thi Nga: “Antes, con los caminos de tierra, transportar materiales o vender el incienso resultaba un gran reto y los comerciantes no querían entrar. Desde que se construyó la carretera todo ha sido más fácil: las motos y pequeños camiones llegan hasta casa y el comercio es mucho más activo. Estamos muy contentos”.
El incienso Tay de Pac Nghe se ha consolidado como un producto emblemático de la zona: sencillo en su forma y profundamente impregnado del espíritu del bosque. Más allá de su valor ritual y su vínculo con las creencias y costumbres de los autóctonos, estas varillas aromáticas generan empleo y aumentan los ingresos de la comunidad local. La continuidad de este oficio tradicional no solo preserva una identidad cultural viva, sino que también abre un camino de sustento estable y sostenible para las familias de las tierras altas.