Erdogan, por su parte, reiteró su disposición a ofrecer asistencia y crear una plataforma de negociación en Estambul.
El mismo día, en Suecia, el presidente del Parlamento ucraniano, Ruslan Stefanchuk, expuso las "líneas rojas" de Kiev para la consolidación de la paz: no reconocer cambios territoriales, mantener las fuerzas armadas intactas y asegurar que la adhesión a la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se incluya en las garantías de seguridad. Evaluó que la propuesta estadounidense no cumple estos requisitos.
Desde Europa, líderes de la UE valoraron los avances de la reunión entre Estados Unidos y Ucrania en Ginebra. El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, calificó las conversaciones de “constructivas y útiles”, mientras que los jefes de la Comisión y del Consejo Europeo hablaron de un “nuevo impulso” y de “una base sólida para avanzar”, aunque reconocieron que aún quedan asuntos pendientes.
Paralelamente, Bloomberg News informó que Estados Unidos se opone a conversaciones trilaterales con representantes europeos y ucranianos dentro del proceso de resolución del conflicto.
Según CBS, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, podría viajar la próxima semana a Washington para reunirse con Donald Trump y acordar un plan de resolución.
