En concreto, el crudo Brent cayó un 5,77 %, hasta situarse en 91,20 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó un 5,50 %, cotizando en 84,40 dólares por barril.

La suspensión temporal de las hostilidades entre ambas partes reavivó las expectativas de una desescalada de las tensiones en Oriente Medio y de una posible reactivación de los esfuerzos diplomáticos.

Este cambio de tendencia se produce después de que Irán anunciara la suspensión de sus represalias en la región y Estados Unidos detuviera las incursiones aéreas llevadas a cabo durante las últimas dos noches.

Según fuentes regionales, Estados Unidos detuvo la ola de bombardeos para no entorpecer las conversaciones diplomáticas directas que Irán mantiene con Omán, en un intento por favorecer una reducción de las tensiones y abrir espacio a una solución negociada del conflicto.