Durante la reunión, el Comité Central examinó en profundidad los asuntos sometidos a debate y alcanzó un amplio consenso sobre un conjunto de directrices y decisiones de gran alcance relativas a la consolidación del Partido, el perfeccionamiento del sistema político y el desarrollo y la defensa del país. El Buró Político incorporó con rigor las aportaciones de los delegados, respondió a las cuestiones planteadas y ultimó los proyectos de documentos.
En su discurso de clausura, To Lam resumió los principales resultados del Pleno y destacó cinco grupos de tareas prioritarias para garantizar que las resoluciones del Comité Central se traduzcan en resultados concretos.
Según explicó, la principal novedad reside tanto en el contenido de las medidas adoptadas como en el método de dirección: afrontar las causas profundas de los problemas, organizar los recursos en función de un objetivo común, vincular cada decisión a su ejecución y situar en el centro de toda actuación los intereses estratégicos del país y el bienestar de la población.
El dirigente reiteró que el verdadero valor y la vigencia de estas resoluciones deberán medirse por sus efectos reales: la eliminación de los cuellos de botella, la creación de nuevas capacidades, el funcionamiento fluido del aparato estatal, la movilización eficaz de los recursos, el incremento de la productividad y de la competitividad, un país más seguro y beneficios tangibles para la ciudadanía.
De esta manera, instó a convertir de inmediato el consenso político en una acción coordinada que transforme los acuerdos del Comité Central en logros verificables al decir: “Es imprescindible definir con precisión las prioridades, establecer un orden claro de ejecución e identificar los ámbitos estratégicos en los que deben concentrarse los esfuerzos. Las decisiones adoptadas en el Pleno abarcan un amplio espectro de materias, tienen repercusiones en numerosos ámbitos y mantienen una estrecha interrelación; por ello, su aplicación debe comenzar de inmediato. Debe darse prioridad a las tareas de carácter estructural, capaces de generar un efecto tractor y multiplicador. Todo aquello que ya está claramente definido y reúne las condiciones necesarias debe ejecutarse sin demora, con determinación y eficacia. Las cuestiones nuevas, complejas o sin precedentes deberán estudiarse con el máximo rigor y, cuando resulte necesario, aplicarse mediante proyectos piloto sometidos a control, con una evaluación continua y siempre dentro del marco de las competencias establecidas. Asimismo, es fundamental resolver de manera definitiva los aspectos clave para allanar el camino hacia el cumplimiento del resto de las tareas”.
A continuación, To Lam recalcó que las decisiones del Comité Central deben ejecutarse bajo la dirección unificada y coherente del Partido, aprovechando plenamente las funciones, competencias y responsabilidades de cada organismo. También pidió delimitar con claridad las atribuciones entre la Administración central, las provincias y las comunas para garantizar una actuación coordinada, una cooperación estrecha y un funcionamiento eficaz en los tres niveles.
“El Comité Central del Partido debe concentrarse en definir la orientación estratégica, perfeccionar el marco institucional, desarrollar plataformas comunes, asignar los recursos de mayor envergadura y supervisar su ejecución. Las provincias deben profundizar las reformas e impulsar una renovación más decidida de sus métodos de liderazgo, dirección y gestión; concretar las directrices, organizar el espacio de desarrollo, coordinar los recursos, garantizar las condiciones necesarias para el funcionamiento de las comunas y asumir la responsabilidad por los resultados obtenidos. Las comunas constituyen la primera línea de la administración pública: ejecutan directamente las políticas, prestan servicios a la ciudadanía y resuelven los problemas que surgen de la realidad cotidiana y de las necesidades de la población y del tejido empresarial. Su capacidad de ejecución, junto con el grado de satisfacción de ciudadanos y empresas, constituye el principal indicador de la eficacia de todo el sistema”, enfatizó.
El máximo dirigente vietnamita insistió además en traducir cada resolución en programas y planes de acción concretos. A su juicio, el desafío consiste ahora en trasladar la rapidez con la que se aprueban las decisiones a la velocidad de su aplicación y convertir la determinación política en transformaciones reales y resultados medibles. Cada tarea deberá contar con un calendario definido y con responsabilidades claramente asignadas. Del mismo modo, pidió reforzar los mecanismos de inspección y supervisión mediante evaluaciones sustentadas en datos objetivos, productos concretos y resultados efectivos.
To Lam concluyó: “El éxito del Pleno constituye apenas el primer paso. La situación internacional seguirá evolucionando con rapidez y complejidad, en un contexto en el que las oportunidades y los desafíos continuarán entrelazándose. Precisamente por ello, debemos mantenernos firmes en nuestros objetivos y principios, preservar la unidad y la disciplina, actuar con iniciativa y creatividad, y tener el valor de pensar, actuar y asumir responsabilidades en beneficio del interés general”.
Con motivo del 79.º aniversario del Día de los Inválidos y Mártires de Guerra (27 de julio), el dirigente exhortó a las autoridades de todos los niveles y a los distintos sectores a seguir atendiendo, mediante acciones concretas y solidarias, a las personas con méritos revolucionarios y a las familias beneficiarias de las políticas preferenciales del Estado. Asimismo, pidió impulsar con eficacia la Campaña de 500 días y noches destinada a intensificar la búsqueda, recuperación e identificación de los restos de los mártires cuya identidad aún permanece sin determinar.
