En su información, IRNA señaló que Teherán “ha transmitido su respuesta a Pakistán respecto a la propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra”, sin ofrecer detalles sobre el contenido de la iniciativa. En cualquier caso, las autoridades iraníes insisten en la necesidad de una finalización completa del conflicto.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, afirmó previamente que Teherán ha definido sus propias exigencias en relación con un eventual alto el fuego, aunque solo las hará públicas cuando lo considere oportuno. Según explicó, Washington habría presentado un plan de 15 puntos a través de Pakistán y otros países intermediarios, unas propuestas que calificó de “muy ambiciosas, inusuales e irracionales”.
En paralelo, la escalada militar en la región se intensifica. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, señaló el 6 de abril que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha ordenado a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continuar los ataques contra infraestructuras en territorio iraní.
Las tensiones se agravaron tras el anuncio de las Fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), que confirmaron la muerte del jefe de inteligencia de la organización, Majid Khademi, en un ataque aéreo ocurrido en la mañana. La IRGC aseguró además haber atacado el buque de asalto anfibio USS Tripoli (LHA-7), con más de 5.000 militares a bordo, así como el buque portacontenedores israelí SDN7, lo que habría provocado un incendio de grandes dimensiones. Ese mismo día se registraron varias explosiones en el mayor complejo gasístico de Irán, situado en Asaluyeh, en el sur del país. Según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, el ataque habría causado a Irán pérdidas valoradas en decenas de miles de millones de dólares.
En este contexto de creciente tensión, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió de que las acciones militares contra Irán pueden tener consecuencias extremadamente peligrosas, con un impacto severo en la economía global, y subrayó que el conflicto ha ampliado su alcance geográfico.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, condenó los ataques contra infraestructuras civiles, en particular, las energéticas, al calificarlos de “ilegales e inaceptables”, y reiteró que únicamente una solución diplomática puede abordar las causas profundas del conflicto.
En la red social X, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, pidió el cese de los ataques contra instalaciones nucleares iraníes y advirtió de que su reanudación podría suponer una grave amenaza para la seguridad nuclear.
