Haití es el país más afectado, con al menos 30 muertos, 20 desaparecidos, 20 heridos y más de 16.000 personas evacuadas. Más de 1.000 viviendas quedaron completamente sumergidas.
En el este de Cuba, numerosas casas se derrumbaron o resultaron anegadas, y los servicios eléctricos y de telecomunicaciones quedaron interrumpidos. Cerca de 735.000 personas fueron evacuadas, principalmente en Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo.
Ante la magnitud de los daños, Estados Unidos desplegó equipos de rescate y respuesta a desastres en la República Dominicana, Jamaica, Bahamas y Haití, mientras que el Reino Unido anunció un paquete de ayuda humanitaria de 7,5 millones de libras esterlinas para la región del Caribe.
