Según informó la agencia Reuters, Orbán destacó que el suministro energético procedente de Rusia es “esencial” para su país, altamente dependiente del gasoducto ruso.
Previamente, Washington había impuesto nuevas sanciones a dos conglomerados energéticos rusos y advertido que tomaría medidas contra los países que continuaran adquiriendo petróleo ruso.
Fuentes de la Casa Blanca señalaron que el presidente Donald Trump mostró comprensión hacia la posición de Hungría, pese a las críticas de varios aliados de la Unión Europea (UE) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que reprochan a Budapest mantener sus vínculos energéticos con Moscú.
La exención de 12 meses permitirá a Hungría continuar comerciando con empresas rusas sin riesgo de sanciones, al tiempo que abre la posibilidad de cooperación en materia de transición energética.
