En declaraciones a la prensa, Trump aseguró que ambas partes aún tienen posibilidades de alcanzar un acuerdo. Según explicó, Irán mostró su disposición al diálogo tras casi dos semanas de intensos bombardeos por parte de Estados Unidos.
Por su parte, Teherán afirmó que mantiene abiertos los canales de comunicación con la mediación de terceros países, aunque negó haber solicitado conversaciones directas con Washington.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, calificó esas informaciones de inexactas y reiteró que la nación persa no ha renunciado a la vía diplomática. Además, un alto funcionario iraní señaló que el país suspenderá sus ataques mientras Estados Unidos mantenga el cese de los bombardeos.
Entretanto, Arabia Saudita informó ayer de que había derribado varios drones dirigidos contra instalaciones petroleras y responsabilizó de los ataques a grupos armados iraquíes respaldados por Irán.
Por su parte, los hutíes de Yemen reivindicaron un ataque contra un oleoducto estratégico saudí en respuesta a las operaciones militares de Riad. Irán aseguró, además, que continúa controlando la situación en el estrecho de Ormuz, corredor marítimo por el que transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial.
La posibilidad de reanudar las negociaciones tuvo un efecto inmediato en los mercados energéticos. El precio del crudo Brent cayó más de un 8 % en la sesión del 27 de julio y se situó por debajo de los 89 dólares por barril, después de haber superado los 100 dólares la semana anterior.
