El documento sitúa la ampliación en primera línea de la agenda comunitaria y la define como una apuesta estratégica para consolidar el papel de Europa en el mundo.

La CE insiste en que el acceso al bloque depende del mérito de cada aspirante y del cumplimiento verificable de las reformas exigidas, condición esencial para un proceso sólido y duradero.

Montenegro, Albania, Ucrania, Moldavia, Serbia, Macedonia del Norte, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Turquía y Georgia continúan avanzando en sus respectivas negociaciones de adhesión.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, aseguró que la Unión está decidida a convertir la ampliación en un hecho. Consideró el proceso un paso crucial para una Europa más fuerte e influyente y recordó que el paquete incluye recomendaciones específicas para cada socio, acompañadas de un mensaje inequívoco: la adhesión a la UE es una oportunidad singular que implica un compromiso con la paz, la prosperidad y la solidaridad europeas.