Todas las administraciones públicas, instituciones y municipalidades permanecerán cerradas, las banderas nacionales ondearán a media asta, y las emisiones de radio y televisión se adaptarán para reflejar el luto nacional, puntualizó Salam.
El jefe del Gobierno libanés indicó, además, que mantiene conversaciones con líderes árabes y funcionarios internacionales para fortalecer los esfuerzos políticos y diplomáticos de Beirut con el fin de prevenir nuevas ofensivas.
De acuerdo con los últimos datos de la Defensa Civil libanesa, los bombardeos israelíes lanzados la víspera en distintas zonas del país dejaron al menos 254 muertos y 1.165 heridos, con los barrios más densamente poblados de Beirut como los más afectados.
