Los horarios de apertura y cierre de los colegios electorales variaron según el estado. Un total de 47 estados, además del Distrito de Columbia, permitieron la votación anticipada, mientras que Alabama, Mississippi y New Hampshire no ofrecieron esa posibilidad.
Los estados comenzaron a difundir los resultados una vez cerrados los colegios electorales. Vermont fue el primero en abrir sus centros de votación, a las 5:00 a. m. (hora de la costa este). Los últimos colegios electorales abrieron a las 11:00 a. m. (hora de la costa este) en Alaska y Washington, mientras que en Hawái la votación comenzó al mediodía.
En estas elecciones de medio término, los votantes decidieron qué partido obtendría el control de la Cámara de Representantes y del Senado.
En vísperas de la jornada electoral, el Partido Republicano controlaba ambas cámaras del Congreso, con 53 escaños en el Senado, frente a los 47 ocupados por los demócratas y los senadores independientes aliados con ellos. Para obtener la mayoría en el Senado, el Partido Demócrata necesitaba lograr una ganancia neta de al menos cuatro escaños. En la Cámara de Representantes, la contienda también se perfilaba reñida, ya que la diferencia entre ambos partidos era relativamente estrecha en cuanto al número de escaños.
Los colegios electorales cerraron progresivamente durante la tarde del 3 de noviembre, según la hora local de cada estado. Dado que Estados Unidos abarca varias zonas horarias, el recuento de votos no comenzó simultáneamente en todo el país. Los primeros resultados se conocieron durante la noche electoral, aunque algunas contiendas especialmente reñidas podrían requerir más tiempo antes de que se anuncien los resultados definitivos.
