Sébastien Lecornu asume oficialmente el cargo de primer ministro de Francia, acompañado por su predecesor François Bayrou. (Foto: Le Figaro) |
El acto contó con la presencia de miembros del gabinete y representantes de distintos partidos políticos.
En su discurso de investidura Lecornu subrayó: “Es necesario impulsar cambios, ser más creativos y, en ocasiones, actuar con prudencia y seriedad al cooperar con los partidos de la oposición. Pero también debo señalar que hacen falta rupturas, no solo en la forma o en los métodos, sino también en el contenido de las políticas”.
Tras el acto, el nuevo jefe de Gobierno inició consultas con líderes de diferentes formaciones, entre ellos Gabriel Attal, secretario general de Renacimiento; Bruno Retailleau, presidente de Los Republicanos (LR) y ministro del Interior; y Édouard Philippe, presidente de Horizontes, con vistas a la formación de un nuevo gabinete.
La investidura llega en un contexto de fuerte presión política y creciente malestar social. El mismo día, Francia vivió una amplia movilización bajo el lema “Bloquons Tout” (“Bloqueémoslo todo”), que convocaba huelgas y bloqueos de gasolineras, carreteras y edificios públicos.

