(VOVWORLD) - El presidente del Parlamento de Nueva Zelanda, Gerry Brownlee, realiza del 27 al 31 de agosto una visita oficial a Vietnam por invitación de su homólogo anfitrión, Tran Thanh Man. El viaje reafirma la voluntad compartida de ambos países de dar un nuevo impulso a la Asociación Estratégica Integral.
Creada en febrero de 2025, esta Asociación Estratégica Integral, la máxima categoría en las relaciones exteriores de Vietnam, simboliza tanto la confianza estratégica como la determinación política de ambas partes de estrechar su cooperación en la nueva era.
Foto de ilustración. |
Medio siglo de relaciones en ascenso
Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1975, Vietnam y Nueva Zelanda han recorrido un camino ascendente. La “Declaración de cooperación” de 2005 abrió la puerta a sucesivos avances: Asociación Integral en 2009, Asociación Estratégica en 2020 y, finalmente, Asociación Estratégica Integral en 2025.
Los resultados económicos son palpables. El valor del comercio bilateral alcanzó en 2024 cerca de 1.300 millones de dólares, con Vietnam convertido en el 12.º socio comercial de Nueva Zelanda. Ambos países aspiran a duplicar esa cifra hasta los 3.000 millones de dólares en 2026. Su colaboración se amplía además a educación, agricultura, transporte y empleo.
El vínculo humano también gana fuerza. Con unos 14.000 residentes, la comunidad vietnamita en el país oceánico actúa como puente de amistad y aporta talento académico, científico y profesional al fortalecimiento de los lazos bilaterales.
En paralelo, los dos países mantienen una cooperación activa en foros multilaterales, en especial en el marco de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN)–Nueva Zelanda.
Potencial compartido
El consenso entre dirigentes y expertos es claro: el margen de cooperación aún es enorme, con la economía como pilar central.
Durante su visita oficial a Hanói, en febrero último, el primer ministro neozelandés, Christopher Luxon, evaluó: “Vietnam es una estrella en ascenso en el Sudeste Asiático. Ha sido la economía de mayor crecimiento en la región en los últimos 25 años y lo seguirá siendo en la próxima década. Esto convierte a Vietnam en una de las principales oportunidades de exportación para Nueva Zelanda. Al comerciar con países como Vietnam no solo fortalecemos nuestra economía nacional, sino que también generamos más empleos y mayores ingresos para los neozelandeses”.
Vietnam destaca hoy por un crecimiento cercano a un 20 % anual en su economía digital y por una de las infraestructuras tecnológicas más dinámicas de Asia-Pacífico. Nueva Zelanda, por su parte, aporta experiencia en inteligencia artificial, digitalización, agricultura avanzada y energías renovables.
La pertenencia compartida al Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP) y la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) multiplica las posibilidades de cooperación binacional en comercio e inversión.
En esta línea, Liz Bell, directora ejecutiva del Consejo Empresarial ASEAN-Nueva Zelanda, señaló: “Desde la perspectiva de Nueva Zelanda, contamos con una industria de alimentos y bebidas muy desarrollada. Además de este sector, buscamos ampliar la cooperación en ámbitos como cambio climático, energías renovables, infraestructuras, ciencia y tecnología, áreas en las que podemos complementar a Vietnam y donde existe un gran potencial de crecimiento”.
Más allá de la economía, los dos países comparten principios en política exterior: respeto al derecho internacional, defensa de un comercio abierto, y compromiso con la paz y la estabilidad regional. Esta sintonía favorece la confianza mutua y la coordinación en foros internacionales.
El reto inmediato es identificar con precisión los sectores prioritarios y traducir el potencial en proyectos concretos. Esta será, previsiblemente, una de las cuestiones centrales durante la visita de Gerry Brownlee a Hanói.
Una asociación más profunda y focalizada no solo reportará beneficios tangibles a los pueblos de ambos países, sino que también contribuirá a la paz, la estabilidad y el desarrollo sostenible en toda la región.