El plan, denominado “Programa de Industria de Defensa Europea” (EDIP), busca reforzar la capacidad de defensa del bloque y estandarizar la producción, y forma parte de los esfuerzos de rearmamento del continente ante las crecientes preocupaciones de seguridad desde el estallido del conflicto en Ucrania en 2022.
Según las disposiciones del programa, para acceder a la financiación, vigente hasta 2027, los países deberán garantizar que al menos el 65 % del costo de los componentes de los productos de defensa proceda de la UE o de países socios.
La aprobación del PE constituye el último paso del proceso legislativo antes de que los 27 Estados miembros ratifiquen formalmente la iniciativa.
